3.CAUSAS

El alcoholismo se divide en abuso de alcohol y dependencia del alcohol; si bien, esta diferenciación no es relevante desde el punto de vista clínico. El abuso de alcohol indica dependencia psicológica, es decir, la necesidad de consumir alcohol para el funcionamiento mental adecuado, junto con consumo ocasional excesivo y continuación de la ingestión alcohólica a pesar de los problemas sociales.

El alcohol puede originar serios problemas de salud, incluso
cirrosis, demencia y destrucción de los músculos del corazón
(cardiomipatía). Los alcohólicos tienen mayor riesgo de accidentes,
especialmente cuando están ebrios (borrachos). El alcoholismo afecta
seriamente la relación del
alcohólico con su familia, limita las aspiraciones profesionales del
individuo y, finalmente, causa la muerte.

Aparentemente el alcoholismo tiene una base química y un componente psicológico, pero no se sabe por qué algunas personas pueden consumir alcohol sin hacerse adictas y otras no. Las investigaciones parecen indicar que hay personas genéticamente predispuestas. Su predisposición bioquímica se activa bebiendo, por lo cual tarde o temprano caen en la dependencia.
Otras personas parecen alcoholizarse debido a las costumbres
sociales, a su entorno familiar o a
los hábitos adquiridos. Ciertas características psicológicas
parecen aumentar el riesgo de alcoholismo. Estas incluyen:


El médico hará un completo examen físico
con especial atención en los órganos que más daña
el alcohol: hígado, cerebro y corazón. Puede recetar medicación
para reducir la ansiedad y también tratará problemas subyacentes.
Como los
alcohólicos están a menudo mal nutridos, hará que corrija
su dieta. Por último la persona puede ser enviada a un centro de desintoxicación
y rehabilitación.